Lecturas: 2 Reyes 5, Mt.23.12

Naamán era un reconocido general de Siria, pero sufría de lepra. En su desesperación tomó varios pasos para lograr su sanidad, y en el proceso también se convirtió al Dios de Israel.

  1. Se tuvo que humillar para reconocer que sus dioses no lo podían ayudar, y aceptar el consejo de una humilde esclava judía, y viajar al país de los despreciados hebreos. (1-6)

    Recuerdo el caso de una mujer con un embarazo complicado, hospitalizada; pidió a su pastor que vaya y ore por ella; el pastor le envió un diácono ¡que la mujer menospreciaba! Ella por fin se humilló, y aceptó la oración de este hombre, y fue sanada.

  2. Naamán se tuvo que humillar por su error de ir al rey de Israel en vez de ir a Eliseo.(7)

    La eslava le dijo que viera a Eliseo, no el rey. La persona humilde reconoce sus errores y hace los cambios necesarios. Debemos humillarnos delante de Dios, pero como regla general no dejarnos humillar delante de las personas (salvo excepciones)

Recuerdo una ocasión cuando un hermano en Cristo me dijo con toda honestidad: “David, el problema tuyo es que no tenés carácter”. Llevé ese comentario al Señor en oración, y decidí que tenía razón,  e hice los cambios necesarios. Debí reconocer mi error y humillarme para que Dios trabaje en mí.  I Co.1.27-28 “…lo necio…lo débil…lo vil..y lo  menospreciado escogió Dios”.

  1. Tuvo que humillarse cuando Eliseo no salió a saludarlo y orar por él (9-11).

    Naamán pensaba que Eliseo saldría a ministrarle en forma personal, quizá poniendo la mano en la parte de su cuerpo que tenía lepra, pero Dios tenía otro método. No es que Eliseo fuera descortés con su visita; es evidente que Dios le guió a actuar de esa manera.

En 2004 yo viajaba por EEUU con mi esposa, pero me olvidé de sacar un carnet internacional, así que en Alabama tuve que rendir examen de manejo como si fuera un novato…¡y reprobé dos veces!   Reconozco que me costó humillarme, reconocer que mi forma de conducir no era adecuado en ese país, practiqué por varias horas,¡ y por fin lo obtuve!

Mi padre, Felipe Saint. Con 55 años de edad era un misionero y evangelista reconocido, pero entendió que necesitaba recibir el bautismo en el Espiritu Santo; se humilló, pidió oración a otros pastores, y recibió el llenamiento.

  1. Tuvo que humillarse para zambullirse 7 veces en un río sucio. (12.14)

    Cuando recibió la directiva de realizar este acto, se enfureció y emprendió su regreso a Siria. Sus siervos sin embargo lo convencieron que obedezca, lo hizo, y fue sanado. Ante semejante milagro también se convirtió al Dios de Israel; lo sabemos porque pidió permiso para llevar tierra de Israel para edificar un altar a Jehová. (17-19)

Recuerdo el caso del evangelista pentecostal Lorne Fox que comenzó a ver que personas que recibían su ministerio caían al suelo. Por un tiempo dejó de orar por la gente porque le desagradaba el “espectáculo” de ver gente ser postrados. Dios le habló y le preguntó si él tenía vergüenza de ese métodos divino. Con lágrimas pidió perdón al Señor, siguió adelante con las “caídas” y muchos milagros y sanidades volvieron a ocurrir en sus campañas.

Hoy en día la gente sufre de distintas clases de “lepra”: puede ser un vicio o adicción, la falta de fe, la pereza, la falta de oración y estudio de la Palabra, la falta de carácter, pobreza economica,un matrimonio con problemas, hijos descarriados,desempleo crónico, soledad, etc. Los venceremos si nos postramos a los pies de nuestro Padre en humildad y aceptamos Sus directivas.

  1. Naamán se tuvo que humillar cuando Eliseo no aceptó sus generosos regalos. (15-17)

    Una vez más vemos a Eliseo obedeciendo al Espiritu Santo y no a sus impulsos naturales. Eliseo era el director de una escuela de profetas y esas dádivas hubieran sido muy útiles para cubrir los gastos de él y sus estudiantes; pero vemos que Dios le prohibio, en este caso, aceptar los donativos. Es probable que el Señor quería que Naaman tuviera bien en claro que los milagros y bendiciones de Dios son POR PURA GRACIA.

En un pasaje bíblico posterior vemos que Eliseo recibe muchos donativos traídos a lomo de camello, enviados por un rey, evidentemente porque Dios se lo permitio en ese caso.

El gran evangelista de milagros Oral Roberts; en sus campañas usaba una rampa que subía hasta la plataforma y otra que descendía, para orar por la gente en forma individual. Cuando llegó un hombre delante de él, le dijo abruptamente: “Yo no quiero que Ud ore por mí; vine solo por presión de mis parientes”; el pastor Roberts con toda cortesía le dijo: “Si no quiere que ore por Ud, vaya tranquilo; aquí no obligamos a nadie”.

Debemos aprender a humillarnos para ser exaltados. Pidamos ayuda y dirección a Dios para ser capaces de lograrlo!

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