Por Priscila Mattos

“¡Pero Señor, tú serás el mismo para siempre! Tu trono continúa de generación en generación”. Lamentaciones 5:19 (NTV)

Dios se mueve por medio de las generaciones. La biblia, desde un principio, revela a través de diferentes versículos cómo Dios visiona, habla, trabaja, pacta y se da a conocer por medio de las generaciones. A través de ellas, los propósitos de Dios se realizan y se perfeccionan en toda la tierra.

La iniquidad es toda aquella tendencia a pensar y hacer lo malo. Es totalmente contraria a la Justicia de Dios. Ahora bien, todo lo que se encuentra en el ADN espiritual del hombre, sea bueno o malo, será heredado a sus generaciones, afectando o favoreciendo de forma trascendental: no sólo a los hijos de sus hijos, sino que también puede afectar a una nación.

Necesitamos cambiar la manera egoísta de pensar y renunciar a vivir sólo para cuidar nuestra vida. Es necesario adoptar la mente de Cristo, para reexionar, ver y creer cómo Dios construye su reino a través de las generaciones. También nos ayudara a pensar y a amar lo que Dios ama.

Nuestra responsabilidad como parte de una generación, es la de transmitir una herencia celestial, llena de riquezas eternas, que sumen y acrecienten el favor de Dios a las generaciones venideras. Para lograrlo, lo único que debemos hacer es decidir cada día responder en obediencia y en amor a la vida de Cristo en nosotros. Aspirar a ser plataformas que empujen a ir más lejos a nuestros hijos. Trabajar en nuestro interior es contribuir a ese propósito, tal como dice en Efesios 3:20 “Dios tiene poder para hacer mucho más de lo que le pedimos. ¡Ni siquiera podemos imaginar lo que Dios puede hacer para ayudarnos con su poder! o eterno que Dios hizo en Cristo Jesús para salvación.” (TLA)

Para reexionar: ¿Usted piensa en sus generaciones? ¿Qué cosas prácticas puede hacer por sus generaciones hoy? Le invito a hacer una lista de verdades que le gustaría declarar sobre sus descendientes.

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