Por Belen Giordana

“Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto”. Jeremías 17:7-8 (NTV)

«La confianza es necesaria para poder accionar con paz y estabilidad emocional. Lo contrario sería un estado de alerta que responde a la desconfianza de la situación. La confianza es un acto voluntario, donde está implicada la creencia; nadie pone su confianza en lo que no cree, por lo tanto, la confianza es la ejecución de lo que creemos” (Sebastián Palermo).

Confiar implica creer en lo que podemos hacer, para poder creer es necesario decidir hacerlo, decir donde poner su confianza, en si mismo, un grupo, líder, Dios, estudios… es la clave para empezar a crecer espiritualmente en Cristo, si usted no confía en Dios, entonces confía en si mismo o en alguien más.
Como hijos, nuestra confianza tendría que estar puesta en nuestro Padre, porque Él nos brinda de su seguridad. A medida que vamos creciendo en confianza en Cristo, vamos experimentado mayor gracia, paz y seguridad.

¿Por qué confiar en Cristo y no en nosotros mismos? Si usted deposita su confianza en Cristo, Él nunca lo va abandonar, al contrario, a mayor confianza mayor plenitud. En Cristo tenemos todo, Él es nuestra plenitud, esto implica cualquier clase de necesidad ya sea natural o espiritual, es suplida en Cristo. No solo tiene todo, sino que ya ha sido capacitado con toda bendición espiritual para hacer lo que el Padre le ordene hacer. Usted está listo y preparado para cualquier clase de batalla, sólo se necesita desarrollar lo que ha sido depositado en usted, por medio de la fe.

También es necesario confiar en sí mismo, ¿Qué digo con esto? que es necesario creer en lo que Dios ya deposito en usted, para ejecutarlo. Si fui capacitado para andar en bicicleta, pero nunca me ánimo a andar por miedo a caerme, nunca podre disfrutar de andar en bicicleta. Pero si me ánimo, al principio caeré y lastimare las rodillas, hasta que gane experiencia y desarrolle el equilibrio.

Para reexionar: ¿Cree en Dios? ¿Confía en Él? ¿Ha desarrollado lo que ha sido depositado en
usted?

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