Por Paola Arguello

“Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman”. Santiago 1:12 (RVC)

La perseverancia es la clave para ver frutos donde otros sólo se quedan en el intento. Algunos llegan a la mitad del camino; otros en cambio, saltan cualquier obstáculo que pudiera parecer. Perseverar es continuar creyendo en la Palabra de Dios aún cuando todo parece gritarnos en la cara que las probabilidades son escasas. Es levantarse después de una caída y con decisión
caminar hacia la meta. Es ejercitar cada día la confianza plena en Dios. Es sostenerte fuertemente del brazo del Papá en contra de todo viento y marea.

Los logros no se realizarían si no fuera por la constancia que tenemos después de comenzar algo. También hay quienes no han podido triunfar y fallaron, su falta de perseverancia los detuvo y no los dejó llegar donde se habían propuesto.

“Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo. Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria”. 2 Reyes 13:18-19 (RVR1960)

En ese pasaje observamos que el profeta Eliseo se molestó por la falta de persistencia del rey Joás, al golpear sólo tres veces el piso con la saeta; de haberlo hecho varias veces hubiera alcanzado la victoria ante los sirios.

Si usted quiso restaurar su familia, su economía, si deseo salir de un vicio, o su diagnóstico médico dice que ya no hay esperanzas ante la enfermedad, o si intentó ser un mejor líder; no deje de intentarlo, que las dificultades no le desanimen ni le detengan, no importa las veces que necesite acercarse a la presencia de Dios, tiene que ser perseverante en lo que hace.

Para reflexionar: Le invito que en este día pueda hacer una lista de cosas que abandonó por no
ser perseverante. Ore a Dios para pedir su guía, y con ayuda del Espíritu vuelva a intentarlo.

© 2015 "El Renuevo" | Iglesia Cristiana Evangélica.
Arriba
Seguinos en: