Por Claudia Lalli

“En el principio, Dios creó los cielos y la tierra. La tierra no tenía forma y estaba vacía, y la oscuridad cubría las aguas profundas; y el Espíritu de Dios se movía en el aire sobre la superficie de las aguas”. Génesis 1:1-2 (NTV)

La palabra orden significa funcionabilidad y productividad; y desorden: algo que es vano, que no es productivo. El orden trae autoridad. Aquel que gobierna las cosas, ordena. Dios es orden. Aquí podemos ver el orden y la organización de Dios, Él tenía una agenda y un cronograma de trabajo. A partir del versículo podemos llegar a varias conclusiones:
1) La tierra estaba desordenada y vacía: el desorden trae vacío y es habitación de demonios (tinieblas). Todo lugar desocupado lo ocupa el diablo.
2) Dios crea la luz: cuando nuestra vida está en desorden, es necesaria la luz de Cristo para poder ver la condición en la que estamos.
3) Separo la luz de las tinieblas: Es el trabajo que debemos hacer luego que Él trae luz: separar lo que pertenece a las tinieblas y lo que pertenece a la luz.
4) Puso límites a las tinieblas: Es importante ponerle los límites a las obras de Satanás en nuestras vidas. Eso se llama gobierno.
5) Ordena que se reproduzcan y fructifiquen: sin orden no hay reproducción ni fructificación.

Una persona desordenada vive sin autoridad, tampoco puede ayudar a otros a ordenarse, entonces inventa y diseña su propio orden. La persona desordenada no crece en ningún área de su vida. El desorden produce: estrés, improductividad, caos, afecta nuestra concentración, trae malestar, falta de paz, trae nervios, confusión -tal como sucedió en la torre de Babel (Génesis
11:1-9)-, nos hace perder el tiempo, nos deprime y entristece, trae vergüenza, y acarrea más trabajo.

El orden es todo lo contrario, y encima trae multiplicación y fructificación. Sobre todo, entramos dentro del sistema de Dios. Si traemos orden a nuestras vidas, traeremos orden a nuestras generaciones y seguirán produciendo frutos para el Reino. El orden es tan importante en el reino, y tan importante en el mundo que todo funciona de acuerdo al orden de Cristo. Colosenses 1:19-20

Para reflexionar: ¡Anímese a establecer el orden de Dios en su vida, y todas las cosas encontrarán su lugar perfecto! ¿Hay orden en su casa (vida)? ¿Tiene gobierno sobre las diferentes áreas de su vida?

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